"Estoy al frente de donde trabajan los policías; por eso mi enojo. A mí me roban, pero de ellos, los ladrones se ríen en la cara", dijo Miguel Ferro, dueño de un quiosco en Famaillá, que ayer fue víctima de un atraco por sexta vez en menos de un año.
El histórico negocio "Gayiyo" (lleva 28 años en la plaza principal de Famaillá), está ubicado frente a la comisaría. "Ya no entiendo nada de nada. En julio, mientras estaba haciendo la denuncia por uno de los robos, alguien rompió otro vidrio y sustrajo más cosas. Es insólito", dijo el comerciante. "Me llama la atención. La Policía ha realizado un trabajo impecable en la ciudad", afirmó el intendente Juan Enrique Orellana.